21 agosto 2006

¿...a casa por Navidad?

Es curioso la impronta que el tiempo marca en nosotros a su paso, pero lo que de pequeños añorabamos con ilusión, de mayores se nos antoja estomagagante.

Me refiero en concreto a las reuniones familiares, pequeños simposiums celebrados en fechas señaladas en los que como la Femag o la Feria de Muestras de Valladolid, todo se repite de un año para otro.

Antaño, las Navidades, la Semana Santa, o las vacaciones en Agosto significaba el reencuentro de los primos inseparables, con los que robabas peras en las huertas al lado del rio, o con los tios que siempre te daban una generosa propina en cuanto te veian asomar por el bar del pueblo o con aquella tia que olia a rancio pero que intercedia por ti ante tus padres para quedarte una hora mas en la verbena del pueblo...

Hoy, todas esas entrañables reuniones casi siempre comienza echando en falta a los que ya nos han dejado y continuan disertando sobre los que nos dejaran: "yo si que lo pasado mal, que me han operado siete veces la cadera... Que mal lo he pasado, casi me muero...".

Intentas que pasen cuanto antes y sin daños, evitando al tio pesado que te recuerda "!!jo!, no tienes un pelo de tonto, que calvo estas!!, y esos michelines, a ver si te mueves algo que te estas poniendo muy gordo...". Que esta bien que seamos familia y seamos sinceros, pero coño, yo no te recuedo a ti que estas muy bobo y que cada año me dices la misma tonteria...

Si lo puedo evitar, no vuelvo a una reunion mas...
15 agosto 2006

Aniversario


Aqui empezó el mundo y te aseguro que no estaba Dios iluminando estrellas ni nada parecido.
Aqui encontré mi camino, mi esperanza y mi fé.

Te encontré una tarde de agosto con mi traje de verano mientras buscabas un helado en la camara del bar.

Y asi fue como el Ministerio de defensa, sin pensarlo realizó la tarea humanitaria mas importante de su historia y nosotros el proyecto mas importante de nuestras vidas. De las noches tirado en mi saco en alguna cuneta camino de Guardo, me veo acostado a tu lado, arropado por mil cariños y arrumacos.

Nuestra pequeña finge dormir en su cuna. Nos ve y sabe que nos amamos. Tres años despues. Hoy son tres años despues. Gracias por ser mi camino, mi rama en la corriente...

The time goes bye...

Definidas las intenciones y con Jhon Silver como compañero de viaje me paro a pensar en lo que hemos dejado atras: momentos, personas, sonidos, olores...

El tiempo a pasado muy rapidamente.

Todavia recuerdo los tortilleros en el Mosteruelo y las patatas picantes en el Ruedo, los veranos en Milles, a remojo y las noches locas en la AZ.

Y ahora ando liado entre pañales, aguantando, como muchos, a los inbeciles de turno en el curro y buscando en el buzón la cartita del banco a fin de mes...

La vida es un rio y la corriente nos lleva. A veces nos pega contra las piedras del fondo, pero si nos agarramos a una buena rama, salimos siempre a flote.
Vamos a dejarnos llevar, pero Oscar, cuando llegues a aquel remanso, esperame que echamos un parlao...

¿Una taberna? y de irlandeses...

De pequeños solemos tener sitios especiales, "secretos". Sitios donde poder hacer cosas sin temor a ser molestados. Sitios donde exteriorizar nuestras fantasias y materializar nuestros anhelos.

Mi sitio se llamaba La taberna del Irlandes y era un pequeño cuarto contruido en la parte de atras del patio de la casa de mis padres. Alli descubrí la música clásica (y todas las demas, para ser realista), las primeras grabaciones de la radio con un viejo radiocassette Silvano, los libros de parapsicologia, los comics... y mi pasión por la astronomia y el dibujo.

Hoy, han pasado muchos años ya, y con dos hijos a la espalda (bueno, a mi pequeña la llevo en brazos, el mayor es el que se me sube a la chepa...), siento esa necesidad de tener de nuevo mi sitio.

Esta es la razón de La taberna del Irlandes, la razón de este sitio. Espero que me sirva a mis propositos...